Filosofía
Moksha parte de una premisa simple y profunda: la experiencia del cuerpo, la respiración y el movimiento son formas de conocimiento. En contextos de encierro, donde la vida sensorial se ve radicalmente reducida, el yoga no es un escape de la realidad sino una forma de habitarla de otro modo. Creemos que toda persona privada de su libertad tiene derecho a construir bienestar, autoconocimiento y vínculo, aún dentro del penal.

























